Cómo regar las plantas: todos los trucos y recomendaciones

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A la hora de cuidar las plantas de nuestra casa, sobre todo en el riego, hay algunas cosas que tenemos que tener en cuenta. Es interesante saber cómo regarlas para poder mantenerlas sanas y saludables. Con tener en cuenta una serie de requisitos será suficiente para que hagamos ésta acción de manera exitosa. Toma nota de los consejos y aprende a regar tus plantas de manera correcta.

Cómo regar las plantas de nuestra casa y jardín.

Un riego excesivo puede hacer que nuestra planta se marchite debido a la podredrumbre de la raíz a causa de una excesiva humedad (una de las causas más comunes). Para ello, siguiendo los pasos y recomendaciones que incluimos a continuación podrás evitarlo.

Cómo regar las plantas de nuestra casa y jardín

  1. Drenaje en el riego: no te olvides que muchas macetas no traen drenaje y por lo tanto no dejan que el agua se pose en el plato de la maceta para que la vayan absorbiendo, haciendo que todo el agua se quede en el tiesto con lo que eso supone para nuestra planta. Recomendamos (si no lo tiene de fábrica) hacer un pequeño agujero en el tiesto o maceta y encima de éste colocar una pequeña piedra o trozo de maceta rota. De esta forma evitamos que se atasque el drenaje de la maceta.
  2. Para saber con exactitud si nuestra planta necesita agua, podremos hacer un ejercicio sencillo: consiste en introducir nuestro dedo en la tierra y comprobar hasta que punto sigue manteniendo la humedad o si por el contrario la planta está seca en todos los puntos de la tierra y la maceta.
  3. La hora del día para la realización del riego tiene que ser o al amanecer o al anochecer. Horas, sobre todo al final del día, más recomendadas. Nunca riegues tus plantas a pleno sol o cuándo la temperatura del día sea máxima o mínima.
  4. Procura que al verter el agua está llegue hasta casi 10-15 cm por debajo, para asegurarnos de qué el agua llega a las raíces más profundas y estás pueden alimentarse bien. Un riego superficial no ayudará.
  5. Siempre es mejor quedarse corto que pasarse cuándo hablamos de regar. Un riego excesivo cómo ya hemos dicho puede podrir las raíces y marchitar toda nuestra planta completamente.

En definitiva, el riego es algo necesario para mantener nuestras plantas sanas pero si no se hace con conocimiento no conseguiremos tener éxito.

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